Vidas paralelas
Rolf Scamander era un niño distinto, no hablaba mucho, y la verdad nadie sabia mucho de el, solo algunos datos básicos: era un Ravenclaw, era nieto del famoso naturalista mágico Newt Scamander, y como era predecible, era bueno en la clase de cuidado de criaturas mágicas, pero, aparte de eso nadie sabia mucho sobre Rolf, ese chico de ondulado cabello cenizo y semi-escalofriantes ojos violeta era casi un desconocido en su escuela, no tenia amigos a saber, aunque tampoco enemigos. No la pasaba tan mal como otros raros, como Luna Lovegood ó solitarios, como Draco Malfoy (aunque a el esa comparación no se le hubiera ocurrido, ya que para el Luna era encantadora y Draco tenia muchos amigos) pero su vida era un tanto gris, algo vacía, en verdad, al menos en Hogwarts.
Pero en verano las cosas cambiaban, el pasaba todos los veranos en el mismo lugar , La granja que tenían sus abuelos en Devonshire, en ese lugar se convertía en el verdadero Rolf, se transformaba en un niño alegre, divertido, activo, mas feliz en todos los sentidos, en esos días, su abuelo los llevaba a el y a su hermana, Irina a ver a los animales mágicos de la región, en ese ambiente de calidez y diversión era El mismo, se divertía y dormía hasta medio día, comía hasta que sentía que iba a explotarle el estomago, perseguía a su hermana por el bosque que había cerca de allí, iba por las noches al mismo bosque a oír las historias de horror que le contaban sus primos, y muy de vez en cuando, sus padres y tíos. En ese lugar era feliz. Pero la escuela era distinta. Le gustaba Hogwarts, de eso no había duda, pero se sentía raro allí. En compañía era arisco y callado, pero cuando estaba solo o con su familia. En un ambiente que conocía bien y le era familiar, se sentía seguro, en hogwarts no se sentía precisamente indefenso, pero era algo tímido allí, lo mas parecido a un amigo que tenia era Luna Lovegood, que podía pasarse horas hablando con el y eso le agradaba, y además la escuchaba, aunque no contestara muy seguido, ese era su único contacto social y no necesitaba mas. Rolf pensaba que era un poco extraño que dentro de el vivieran dos personas tan distintas, el Rolf de la escuela y el Rolf del verano, les decía para si mismo. Dejando de lado esas facetas en conflicto el era un niño bastante normal, le gustaba salir, amaba el quiditch, se dormía en clase de historia de la magia, ahorraba para una mejor escoba y detestaba al profesor Snape, de pociones, le había comprado un muñeco con su forma a los gemelos Weasley para clavarle un alfiler especial, también de sortilegios Weasley. Un día de abril, cuando el cursaba el quinto grado……su lechuza le llevó una carta poco esperada, sin remitente, solo con una oración: tienes más personalidades de las que crees.
Vaya, creo que les han dado recreo a los locos hoy, pensó el, no le do demasiada importancia, aunque el que supiera de el asunto “los dos Rolfs” lo inquietaba un poco, al fin y al cabo, la cosa no era tan grave, aunque le importaba demasiado que alguien supiera sobre sus vidas paralelas. El asunto lo dejaba inquieto…necesitaba hablar con alguien, y la única persona con la que tenia tal grado de confianza era Luna Lovegood.
Continuará
8 de abril de 1996